Cuáles son las Etapas del Parto

El momento más esperado por los padres, y temido por las madres, es el parto. Por lo general, la experiencia del parto de otras madres suele causar ansiedad y preocupación en otras, principalmente en las madres primerizas. 

Sin embargo, las experiencias del parto varían de una madre a otra, algunas no notan las contracciones en un principio, otras no notan cuando se ha “roto la fuente”, y así cada embarazo tiene un desenlace distinto; aunque en términos generales todos pasan, con mayor o menor intensidad, por una serie de etapas fácilmente distinguibles que anuncian la llegada del nuevo miembro de la familia.

Sigue leyendo que aquí te explicaremos lo necesario para que despejes las posibles dudas que puedas tener respecto a las etapas del parto y así puedas afrontar con mayor tranquilidad ese maravilloso momento.

Puede decirse que el trabajo de parto consta de tres etapas bien distinguibles que son: Dilatación, Expulsión y Alumbramiento

Etapas del Parto

Primera etapa: Dilatación 

El inicio del trabajo de parto empieza cuando el cuello uterino comienza a dilatarse, llegando a un tamaño aproximado de 10 cm. Este proceso se da para ensanchar el cuello uterino para poder dar salida al bebe. La dilatación se divide en dos fases: fase latente y fase activa.

Fase latente

En la fase latente el cuello uterino puede llegar a dilatarse hasta 3 cm sin llegar a generar contracciones en la madre, esto puede tomar días o horas y varía de una madre a otra. 

Las señales de que la madre se encuentra en esta fase, comúnmente vienen dadas por el dolor de espalda (o incluso pequeñas contracciones) y puede llegar a presentar una secreción clara o ligeramente sanguinolenta, lo que se conoce como la expulsión del “tapón mucoso”. 

A partir de este momento empieza el trabajo de parto, preparando al organismo ensancharse lo suficiente para expulsar al bebe y expulsando poco a poco los fluidos propios del embarazo.

Fase activa

Al llegar a los 4 cm de dilatación, entra en la fase activa, esta puede tomar un promedio de 2 a 8 horas; aunque en las madres primerizas este proceso puede alargarse. Las estadísticas muestran que el proceso normal en promedio abarca 1 cm de dilatación por cada hora, pudiendo variar dependiendo de las condiciones del parto. 

Durante este proceso, el cuello uterino llega a dilatarse 10 cm y la cabeza del bebé desciende hasta la pelvis. Es normal que el dolor experimentado en esta fase vaya en aumento entre más dilatado se encuentre el cuello uterino debido a las contracciones

Las contracciones presentadas por la madre promedian entre 30 y 45 segundos de duración, con una diferencia de 5 y 30 minutos entre una contracción y otra. A partir de este momento se puede “romper la fuente”.

A medida que el cuello uterino se acerca a los 10 cm de dilatación las contracciones son más frecuentes y de mayor duración, de 60 a 90 segundos aproximadamente, con una diferencia entre una y otra de 30 segundos a 2 minutos en promedio. 

Una de las cosas más comunes que puede experimentar la madre durante la labor de parto, debido a la intensidad de la misma, son sofocaciones, escalofríos, náuseas o vómitos, cambios de humor, y en algunos casos también pueden llegar a sentir presión en la parte baja del recto, ocasionando expulsión de heces involuntariamente. 

En algunos casos los médicos podrán aplicar la administración de epidural y otras medicaciones para el manejo del dolor. Esto depende de la predisposición de la paciente a dichos métodos, estos medicamentos pueden llegar a alargar el proceso de parto. 

De igual manera hay casos donde el saco amniótico no se ha roto, si este el caso el doctor aplicará una ruptura artificial de la membrana para proceder con la labor de parto. 

En el periodo de la dilatación, se recomienda aplicar técnicas de respiración y caminatas cortas para ayudar al bebé a colocarse en la posición correcta para el parto. Hay madres que son bañadas con agua tibia para relajarse, el personal que te atienda podrá darte mejores indicaciones según le describas tu nivel de dolor en esta etapa. 

Segunda etapa: Expulsión

El cuello uterino está completamente dilatado, preparado para expulsar al bebé y es aquí cuando se produce el nacimiento.

Durante todo el proceso el doctor le indicará a la madre en qué momento debe pujar para ayudar al bebé a salir poco a poco. Esta etapa puede durar un tiempo aproximado de una a tres horas, esto puede variar de una madre a otra, y si se aplicó epidural o algún otro medicamento para el manejo del dolor durante la primera etapa. 

En el momento en que la cabeza del bebé se sitúa desde el cuello uterino al canal de parto, las contracciones deben ser realizadas por la madre de acuerdo a las indicaciones del doctor a cargo del parto, la madre debe apoyarse en este dolor para poder pujar cuando se le indique. 

En esta etapa el profesional se encuentra monitoreando la salud de la madre y del bebé para evitar posibles complicaciones, como evitar que él bebé quede atascado por la posición que trae antes de entrar al canal.

A medida que se asoma la cabeza del bebé, la madre puede sentir sensaciones de ardor debido al estiramiento de la piel. Puede ser muy intenso, pero esto solo durará unas pocas contracciones y desaparecerá cuando termine de salir la cabeza, teniendo un breve periodo de reposo antes de proseguir con las contracciones para expulsar los hombros del niño y luego el resto de su cuerpo; para finalizar con el corte del cordón umbilical.

Es normal que faltando poco para dar nacimiento al bebé la madre experimente un momento de “desesperación”; por eso las técnicas de respiración, el soporte del profesional que la asiste, y la persona que esté a su lado para apoyarla durante el parto le ayudarán a superar este momento.

En algunas ocasiones para lograr completar este proceso se requiere la aplicación de un procedimiento llamado episiotomía, el cual consiste en una incisión entre la vagina y el ano, en la zona conocida como el perineo, para aumentar el tamaño del canal de parto y él bebé pueda salir completamente de la vagina fácilmente. 

Al finalizar todo el trabajo de parto esta incisión es reparada con puntos de sutura.

Finalizando esta etapa, llega el mejor momento, donde le será entregado el bebé a la madre y puede ver y tocar el fruto de sus nueve largos meses de embarazo.

Última etapa: Alumbramiento

La salida del bebé no marca el final del trabajo de parto, la última etapa consiste en la expulsión de la placenta y a esto se le conoce como alumbramiento.

El alumbramiento se da unos minutos después de nacido el bebé, pero puede extenderse a una hora, esto es distinto en cada madre y depende de qué tan preparada se sienta para realizar este proceso. 

A medida que se espera la placenta, los médicos continúan con el monitoreo de la salud del neonato y de la madre; como por ejemplo el ritmo cardíaco y otros signos vitales.

Es posible que la madre experimente contracciones leves antes e incluso después de que expulse la placenta, ya que su útero comienza a contraerse de nuevo para retornar a su tamaño normal. En caso de que la placenta no sea expulsada naturalmente, debe ser extirpada quirúrgicamente para evitar complicaciones de salud.

Para finalizar se sutura el perineo (de ser necesario) y si no hubo complicaciones ya la madre y el bebé pueden interactuar e iniciar el proceso de lactancia y de recuperación.

El trabajo de parto, aunque parezca complicado, es un proceso hermoso y el cuerpo de la mujer está perfectamente diseñado para llevarlo a cabo perfectamente hasta el final, aunque cada etapa del mismo se puede experimentar de manera distinta en cada embarazada.