Qué es Trabajo de Parto: Antes, Durante y Después

El cuerpo de la mujer es una máquina perfectamente diseñada para traer al mundo a sus hijos, y los niños antes de nacer, desde el vientre, por instinto, se comportan de manera sincronizada con su madre para hacer el milagro del nacimiento por parto natural; pero algunas veces surgen pequeños retrasos o complicaciones que ameritan de que se utilicen otras técnicas, como el parto asistido y la cesárea, para ayudar al niño a nacer.

Sigue leyendo para que conozcas todo lo que debes saber sobre el parto natural para que disfrutes de esa experiencia al máximo y sepas qué esperar y qué no durante ese mágico momento.

Trabajo de Parto

Antes del parto

Unas semanas antes de entrar en trabajo de parto ya tu cuerpo se prepara para el proceso que está por venir. Los signos que te indican que estarás próxima a dar a luz a tu hijo son:

  • La barriga se nota un poco más baja porque el bebé “cae” y se coloca en una posición de cabeza hacia abajo para prepararse para la salida.
  • Empiezas a secretar mucosidades sanguinolentas porque se desprende lo que se conoce como “tapón mucoso”.
  • Aunque no lo notaras, dentro de ti el cuello uterino, el útero y la vagina se empiezan a ablandar para poder dilatarse y contraerse.
  • Puedes presentar goteo por fugas del líquido amniótico por rupturas en el saco. En mujeres que han sobrepasado las 39 semanas y no han roto su saco amniótico el médico puede hacerlo para empezar a inducir el parto, lo que se conoce como parto asistido o parto inducido.
  • Una vez roto el saco amniótico las hormonas empiezan a hacer su trabajo para desencadenar las contracciones, en especial una hormona llamada oxitocina. En los partos inducidos o asistidos se pueden colocar medicamentos que cumplen esta función para ayudar al organismo a generar las contracciones.

Cuando el nacimiento de la criatura es por una cesárea programada, ésta se realiza antes de que todo esto ocurra, para evitar que la madre entre en labor de parto y esto complique su extracción.

Durante el parto

Con la ruptura de la fuente, las primeras contracciones y los primeros indicios de dilatación, se puede decir que el trabajo de parto para un parto vaginal ha comenzado y se divide en tres etapas:

Primera etapa: Dilatación

Aquí el cuello uterino comienza a dilatarse, llegando a un tamaño aproximado de 10 cm para que pueda pasar la cabeza del bebé. Se da en dos fases: 

  • Una latente donde llega a unos 3 cm aproximadamente, pero sin generar contracciones de importancia.
  • Una fase activa, donde con mayor rapidez que en la anterior, se sigue dilatando el cuello uterino hasta llegar a los 10 cm. En este punto ya la cabeza del bebé ha descendido hasta la pelvis y colocado en posición de salida. En la fase activa empiezan las contracciones fuertes y cada vez con más frecuencia.

Si la madre no puede manejar el dolor mediante la respiración, el médico puede indicar la colocación de una epidural.

Segunda etapa: Expulsión

Estando completamente dilatado el cuello uterino y con las contracciones en su máximo de intensidad y frecuencia, la madre puja repetidas veces y el bebé sale por la vagina. A veces es necesario una incisión en el perineo, para aumentar el tamaño del canal de parto y él bebé pueda salir fácilmente

Tercera etapa: Alumbramiento

El alumbramiento es cuando sale la placenta y se da por terminado el parto limpiando a la madre y al niño, suturando la incisión del perineo y monitoreándolos a ambos para verificar que estén en perfecto estado. En caso de que la placenta no sea expulsada el médico debe practicar una especie de legrado para limpiar todo el útero de restos del embarazo.

La cesárea: cuando el parto no puede ser vaginal

Como ya se ha dicho, el cuerpo de la mujer está diseñado para dar a luz mediante un parto natural o uno asistido cuando requiere algo de ayuda; pero a veces, la madre o el bebé tienen alguna condición que impiden que esto sea así y se recurre a la extracción quirúrgica del niño conocida como Cesárea.

La cesárea puede ser planificada cuando desde la gestación se detectan elementos que impedirán el nacimiento por parto natural del niño; como, por ejemplo, pelvis muy estrecha, placenta previa, niños con la cabeza muy grande, partos múltiples, niños en posición de nalgas, entre otras. Con esto se salvaguardan la salud y la integridad de la madre y el bebé.

También pueden darse cesáreas de emergencia cuando la parturienta inicia el trabajo de parto pero surgen complicaciones que imposibilitan su expulsión por la vagina; por ejemplo, pérdida de todo el líquido amniótico sin contracciones, bajo ritmo cardiaco del niño, complicaciones con el estado o posición del cordón umbilical, preeclampsia, accidentes, etc.

Recuperación posparto de la madre y el niño

Después del nacimiento de su bebé, el cuerpo de la madre comenzará el proceso de autocuración, empezando a regresar a su tamaño y ubicación natural todos los órganos, también comienza a sanar los rompimientos que haya podido tener el útero.

También después del nacimiento los senos empiezan a producir el calostro que será la primera alimentación que recibirá el bebé del pecho de su madre.

Cuando el parto es vaginal el tiempo de recuperación y vuelta a la cotidianidad de la madre es más rápido que cuando se realiza un parto por cesárea, ya que esta es una operación quirúrgica compleja en la que se realizan incisiones en la piel y órganos de la madre para poder sacar al niño y esto es más invasivo.

¿Qué complicaciones pueden surgir durante el trabajo de parto?

Como ya se mencionó existen algunas condiciones o complicaciones que pueden surgir durante el parto y que pueden ameritar o un parto asistido o una cesárea. Aquí te mostraremos las complicaciones más comunes y cuáles son algunas vías de solución que pueden emplearse.

El parto no progresa

Un parto que no progresa es aquel que se prolonga por más de 20 horas. Esto puede deberse a que la pelvis sea muy pequeña o el canal estrecho, dilatación tardía, niño muy grande, etc. Dependiendo de la causa se recomienda inducir con oxitocina o recomendar un parto por cesárea.

Sufrimiento fetal

Es cuando el bebé muestra signos de latidos cardíacos irregulares, cuenta con poco líquido amniótico, niveles insuficientes de oxígeno, movimientos fetales irregulares, etc.

Para evitar o aminorar esto se sugiere mantener oxigenada a la madre, interrumpir temporalmente las contracciones y si no mejora la condición es preferible practicar una cesárea

Asfixia perinatal

Sucede cuando el bebé tiene un suministro inadecuado de oxígeno y puede causar altos niveles de dióxido de carbono, frecuencia cardíaca baja, hipoxemia, problemas cardiovasculares, mal funcionamiento de algunos órganos, etc. Si al suministrarle oxígeno a la madre no reporta ninguna mejoría se debe realizar una cesárea de emergencia.

Distocia de hombros

Es cuando sale la cabeza del bebé, pero no los hombros, por lo cual se debe realizar maniobras para liberar los hombros, girando manualmente los hombros del bebé. Debe realizarse con cuidado para evitar desgarro uterino en la madre.

Sangrado excesivo

Este puede producirse por desgarros o problemas de coagulación de la madre. Se debe detener el sangrado con medicación y si no resulta se debe estudiar el origen exacto para poder intervenir, y si nada resulta se debe realizar una histerectomía.

Malposición del bebé

Si el bebé no se ubica de cabeza hacia la vagina y en la posición correcta será necesaria una episiotomía o el uso de fórceps para ayudarlo a salir, y si la malposición es compleja (acostado horizontalmente, nalgas primero o pies primero) se requerirá de una cesárea. Esto también se aplica cuando el cordón umbilical se enrolla envolviendo al bebe.

Placenta previa

Esto es cuando la placenta se coloca por delante del niño obstaculizando la abertura del cuello uterino. Si se detecta desde las primeras etapas de la gestación la madre deberá guardar reposo durante todo el embarazo y mentalizarse a que su hijo deberá nacer por cesárea, por el bien de los dos.

Estas son algunas de las complicaciones que pueden presentarse durante el parto. El control y seguimiento del embarazo le permitirá a usted y su médico saber en qué condiciones se encuentran usted y su hijo para poder determinar cual es la mejor forma de tratar estas complicaciones.

El trabajo de parto es un momento maravilloso donde se trae a la vida una nueva criatura, los cuidados previos y el control son determinantes para que esta experiencia se viva con la menor cantidad de contratiempos o complicaciones, confíe en su médico, él sabrá qué es lo mejor para usted y su criatura.