Trabajo de Parto Prematuro

La mayoría de los embarazos entran en trabajo de parto a partir de la semana número 39 que es cuando el bebé se encuentra totalmente formado y con todos sus órganos completamente maduros para enfrentarse a la vida fuera del vientre materno. 

Pero a veces, por algunas circunstancias, el embarazo tiende a querer terminar antes de tiempo, entrando en un trabajo de parto prematuro, que no puede ser tratado de la misma manera que un parto a término, por los riesgos que representa para la madre y el bebé.

Sigue leyendo y aprende todo lo que debes saber sobre el trabajo de parto prematuro y cómo enfrentarlo para retrasarlo y no tener un parto prematuro que ponga en riesgo la vida del bebé.

Trabajo de Parto Prematuro

¿Qué es el trabajo de parto prematuro?

El trabajo de parto prematuro es aquel que se produce cuando el cuerpo de la mujer comienza a prepararse antes de tiempo para entrar en las etapas del trabajo de parto y dar a luz al bebé demasiado temprano en el embarazo.

El trabajo de parto se considera prematuro si comienza más de tres semanas antes de la fecha que se ha estimado como fecha de parto, y ocurre cuando empiezan a producirse contracciones regulares que provocan la apertura temprana del cuello uterino. 

El trabajo de parto prematuro puede darse después de la semana 20 de embarazo y antes de la semana 37, pero no en todos los casos necesariamente se tiene un parto prematuro porque se pueden tomar algunas medidas para retrasarlo lo más posible hasta lograr la completa madurez o viabilidad del niño que está por nacer.

Si se tiene un parto prematuro este pone en riesgo la vida del niño y mientras más temprano en el embarazo ocurra el nacimiento, mayores serán los riesgos para el infante prematuro y requerirá de ingresar a la unidad de cuidados intensivos neonatales para recibir cuidados especiales hasta que tengan valores normales y puedan respirar y alimentarse sin dificultad. 

Debe tener presente que la mayoría de los bebés prematuros pueden presentar en un futuro algunos tipos de discapacidad mental o física por la inmadurez con que su cuerpo salió al mundo.

Las causas que desencadenan un trabajo de parto prematuro difieren de una madre a otra y aún no están totalmente definidas, pero se asocian a ciertos factores de riesgo que pueden aumentar las posibilidades de que se dé.

¿Cuáles son los factores de riesgo para tener un trabajo de parto prematuro?

Aun cuando no existen causas realmente únicas para desencadenar un trabajo de parto prematuro, y que este difiere en muchas formas de una madre a otra, hay una serie de factores considerados de riesgo que pueden afectar su embarazo e inducirla a un trabajo de parto antes de tiempo. Entre ellos se encuentran:

  • No recibir un buen control prenatal.
  • Ser una madre fumadora.
  • Consumir alcohol o drogas durante el embarazo.
  • Sufrir de enfermedades subyacentes como enfermedades autoinmunes, preeclampsia, presión arterial alta, infecciones, diabetes, trastornos de la coagulación de la sangre, entre otras.
  • Estar embarazada por fertilización in vitro.
  • Tener un embarazo múltiple.
  • Antecedentes familiares de trabajo de parto prematuro.
  • Sobrepeso.
  • Salir embarazada nuevamente demasiado pronto.
  • Haber tenido un parto prematuro previo.
  • Estar embarazada de un bebé con problemas congénitos graves.
  • Tener el cérvix acortado.
  • Presentar problemas con el útero o la placenta.
  • Fuertes infecciones en el líquido amniótico o en el tracto genital inferior.
  • Sangrado vaginal profuso.
  • Tener demasiado líquido amniótico.
  • Sufrir alguna situación fuerte como un accidente, muerte de un ser querido, y otras situaciones de mucha tensión.
  • La edad de la madre (ni tan temprano, ni tan tarde)

¿Qué síntomas se presentan en el trabajo de parto prematuro?

A pesar de que cada embarazo es distinto, los síntomas o signos más comunes que se presentan en el trabajo de parto prematuro son:

  • Sangrado vaginal, puede ser un manchado leve. 
  • Contracciones o calambres en el abdomen.
  • Tensión abdominal.
  • Sensación de presión en la parte baja del abdomen.
  • Dolor constante en la zona lumbar o parte baja de la espalda.
  • Pérdida del líquido amniótico por la ruptura prematura de membranas.
  • Presenta mucosidades o flujos vaginales sanguinolentos o con extraño olor.

Si presenta algunos de estos síntomas comuníquese inmediatamente con su médico tratante para que le ayude a identificar estas posibles señales de advertencia y detener el trabajo de parto prematuro para evitar el parto en sí.

¿Cómo diagnostica el médico un trabajo de parto prematuro?

Si usted consulta a su médico tratante por presentar alguno de estos síntomas este revisará su historia para verificar si tiene factores de riesgo de parto prematuro a considerar y realizará un diagnóstico más exhaustivo que incluye:

  • Examen pélvico, para evaluar la firmeza de su útero, el tamaño y la posición del bebé, posible ruptura de membrana y pérdida de líquido amniótico, presencia de sangrado uterino, ubicación de la placenta, nivel de dilatación, entre otras cosas.
  • Ecografía mediante ultrasonido para realizar mediciones más precisas de la longitud de su cuello uterino; verificar el estado y posición del bebe, la placenta y el cordón umbilical; volumen de líquido amniótico, etc.
  • Monitor uterino para hacer seguimiento de las contracciones.
  • Exámenes de laboratorio, para determinar con una muestra de sangre los niveles de ciertos elementos indispensables para la salud de la madre y el bebé como por ejemplo la hemoglobina y los glóbulos blancos para ver si existen infecciones. 

También se puede tomar una muestra del moco vaginal saliente para determinar mediante citología si posee restos de sangre, infecciones o restos de otras células.

Con estos elementos más la evaluación de los factores de riesgo el galeno puede determinar si la madre ha entrado en labor de parto prematuramente y tomar medidas al respecto

Una madre que ha entrado en trabajo de parto prematuro puede retrasar el proceso de pato utilizando diferentes paliativos para conseguir que la criatura permanezca la mayor cantidad de tiempo posible en la barriga hasta lograr su madurez. 

Entre las medidas que ordenan los médicos se encuentran mantener un reposo absoluto para evitar hacer esfuerzos en el abdomen que intensifiquen las contracciones y favorezcan la expulsión. Otra medida que toman los médicos es recetar fármacos que contienen hormonas que evitan que el cuello se dilate y que el parto siga su curso.

Prevenga entrar en trabajo de parto prematuro evitando los factores de riesgo que estén bajo su control: coma sano, no fume, no consuma drogas ni alcohol, descanse el tiempo adecuado, controle su embarazo, evite situaciones de mucho estrés, etc, para que su hijo venga al mundo en el tiempo previsto y sin complicaciones.