Qué es el Parto por Cesárea: Ventajas y Desventajas

Comúnmente las madres primerizas o ya con experiencia previa en lo que respecta al trabajo de parto quieren tener un parto natural, ya que así logran experimentar el momento cumbre de su embarazo de la manera más fácil y natural para ambos, con menos dificultades y una recuperación más pronta; pero esto no siempre es posible y a veces se debe recurrir a otros tipos de parto. 

Durante el embarazo, la futura madre debe asistir a control con el médico de su embarazo para que progresivamente, mes tras mes, este pueda evaluar la evolución del mismo para constatar que está transcurriendo con normalidad y sin complicaciones.

Aunque en la actualidad el objetivo es llevar todos los embarazos a término, o hasta las 39 semanas, y que el parto sea de manera natural, cada embarazo es distinto, y a veces por algunas circunstancias se requiere de una cesárea para sacar al bebé. 

Gracias a la tecnología actual, los aparatos utilizados para monitorear la salud del bebé y de la madre, permiten conocer desde los primeros meses si la madre cumple con las condiciones para un parto natural, un parto asistido, o en última instancia una cesárea.

La cesárea debe ser solo por razones médicas y para mantener sanos a la madre y al bebé, es el médico quien decide cuándo es necesaria. Si su embarazo es saludable, es mejor esperar a que se dé el parto naturalmente. 

Si quieres conocer todo sobre el parto por cesárea, acá te ofreceremos toda la información necesaria para aclarar tus dudas sobre este procedimiento, en qué consiste, cuándo se debe optar por una cesárea, cuáles son sus riesgos, entre otros detalles importantes.

Qué es el Parto por Cesárea

¿Qué es una cesárea? 

Una cesárea¸ es un procedimiento quirúrgico en el cual se realiza un corte en el abdomen de la parturienta, cerca del área de la línea del bikini, llegando al útero y rompiendo el saco amniótico que rodea al bebé para removerlo del útero y traerlo así a este nuevo mundo; sin las contracciones, expulsión y el dolor asociado a un parto natural

Luego de extraído el bebé, posteriormente el cordón umbilical es cortado y se remueve la placenta, y el neonato es examinado y entregado a la madre para su primer contacto, siempre y cuando no sea el caso de una anestesia general, donde la madre pierde el conocimiento.

Este procedimiento culmina al cerrar las incisiones realizadas en la madre en las diferentes capas y órganos de su cuerpo y es llevada a recuperación donde ambos, la madre y el niño, son puestos en observación para vigilar su evolución. Esta operación puede llegar a tardar un aproximado de una hora o menos.

En el parto por cesárea, al igual que con cualquier otro tipo de parto, la embarazada debe prepararse mental y emocionalmente para someterse a ella; además de mantener un régimen alimenticio acorde a sus condiciones y siguiendo las indicaciones del doctor. 

No obstante, pueden surgir cesáreas de emergencia que se realizan cuando suceden imprevistos en el parto o que por algún motivo se ha puesto repentinamente en riesgo la salud de la madre y/o el bebé.

¿Cuándo es necesario realizar una cesárea?

La cesárea es un procedimiento médico complejo que los doctores deciden realizar cuando se encuentran con situaciones que ameritan extraer al bebé, por su propio bien y el de su madre, sin esperar a que nazca naturalmente. Entre los motivos más comunes por los cuales se aplica la cesárea se encuentran:

  • La cabeza del bebé es más grande que el canal de parto.
  • La posición del bebé no es la indicada para el parto natural, sacando primero alguna de sus extremidades.
  • La madre tiene problemas de presión arterial (preeclampsia) o alguna enfermedad cardiaca.
  • Si ya tuvo una cesárea, lo recomendable es que debe ser nuevamente parto por cesárea.
  • Presenta problemas con el cordón umbilical o la placenta.
  • Son partos múltiples y complejos.
  • Cuando se estanca el trabajo de parto y se produce sangrado excesivo vaginal.
  • Si la madre presenta alguna infección como el Virus de Inmunodeficiencia Humana u otros.
  • Si la madre sufre de sobrepeso.
  • Cuando el bebé se está quedando sin oxígeno y sin nutrientes dentro del saco amniótico.
  • Cuando por algún motivo se debe realizar al mismo tiempo la remoción total o parcial de alguno de los órganos reproductivos, o se desea ligar de una vez las trompas para evitar futuros embarazos.

La cesárea suele ser evitada durante las primeras 39 semanas de embarazo para que él bebé pueda desarrollarse completamente dentro del vientre materno; pero a veces por complicaciones repentinas o algún tipo de accidente es necesario extraer antes de tiempo y los bebés deben pasar un tiempo en incubadoras hasta lograr la madurez. 

Hay otro tipo de situaciones donde las cesáreas no son planificadas y se requieren con urgencia. Este es el caso de los partos naturales, que, a pesar de su control y seguimiento, se complican poniendo en riesgo a la madre y/o al niño y en estos casos el doctor opta por practicar en última instancia una cesárea.

En las consultas de control de su embarazo, el doctor le explicará a la madre si está en condiciones o no para el parto natural o cesárea según las circunstancias y evolución de la gestación y para garantizar su seguridad y la del bebé.

¿Cuáles son los riesgos de una cesárea?

Así como hay razones por las cuales los doctores recomiendan aplicar la cesárea, existen factores de riesgos asociados a esta y que la madre debe conocer antes de someterse a ella: 

  • La herida causada por la incisión puede llegar a infectarse.
  • Pueden producirse coágulos de sangre o un sangrado excesivo.
  • Pueden causarse daños en las áreas cercanas, como la vejiga o los tubos que conectan a esta última con el riñón, etc. 
  • El neonato puede presentar dificultad para respirar temporalmente.
  • Accidentalmente pueden llegar a cortar al bebé cuando se hace la incisión en el útero. 
  • La fase de recuperación a diferencia del parto natural suele ser más duradera y delicada.

La madre debe consultar con su doctor y aclarar todas sus inquietudes con respecto al parto por cesárea, y lo que puede ocurrir durante y después de esta operación.

Recuperación luego de la cesárea 

El proceso de recuperación luego de la cesárea, a diferencia de la operación que es breve e imperceptible para la madre, resulta lento, largo y doloroso, y esta es la principal desventaja de este procedimiento.

La madre suele estar de 2 a 4 días hospitalizada para poder hacerle seguimiento. Durante la recuperación es normal que sienta molestias cerca del área del ombligo o dolores regulares, lo más probable es que le ofrezcan analgésicos para lidiar con ello.

Aún luego de ser dada de alta, la madre deberá evitar ciertas actividades, lo más recomendable es tener personas que puedan ayudarla en las diligencias que realizaba antes de dar a luz, para que así pueda concentrarse mayormente en su bebé y en su pronta recuperación. 

La incorporación completa a su vida normal se da luego de 4 meses que es cuando puede realizar algunas actividades físicas complejas.

En caso de experimentar algún síntoma como fiebre u otra dolencia, se debe notificar inmediatamente al doctor para descartar alguna infección u otra enfermedad.

A pesar de ser un procedimiento quirúrgico más complejo, el doctor deberá explicar los motivos que le impulsan a tomar la decisión de realizar la cesárea, por su bien y la del niño que está por nacer; igualmente deberá explicar los beneficios de la operación y cuidados que se tendrán posteriormente a la misma para evitar comprometer su salud y la de su bebé. 

Lo importante es salvaguardar la salud y la vida de ambos y que la dulce espera termine llena de felicidad.