¿Es Posible un Parto Natural después de una Cesárea?

Si usted ha tenido un parto por cesárea y desea tener otro hijo de seguro se preguntará si éste no podrá venir al mundo mediante un parto natural. Existe la creencia de que una mujer que ha parido por cesárea todos sus partos siguientes también deberán ser mediante cesárea y esto no es necesariamente irrefutable.

Si bien es cierto que después de un parto por cesárea existen factores de riesgo que dificultan el parto natural éste aún puede darse bajo ciertas condiciones y a este parto se le denomina Parto Vaginal Después de una Cesárea (PVDC).

El PVDC no es posible en todas las mujeres ni en todos los momentos, es su médico quién definirá la posibilidad del PVDC en función de las condiciones, seguimiento y control de su embarazo para no poner en riesgo ni a la madre ni al bebé.

¿Cómo el médico determina si es posible que pueda someterme a un PVDC?

Parto Natural Después de una Cesárea

Como ya se dijo, el PVDC no es seguro para todas las mujeres y tiene muchos riesgos de complicaciones, por eso su médico debe asegurarse de que sea adecuado para usted y su bebé evaluando lo siguiente:

  • Si ha tenido partos vaginales antes. 
  • Si ha tenido sólo una cesárea anteriormente.
  • Si la cesárea se realizó mediante una incisión transversal baja (también llamada corte de línea de bikini); es decir, que el corte fue horizontal (de lado a lado) y bajo en el útero.
  • La cesárea anterior debe tener como mínimo 18 meses de haber sido realizada para garantizar la cicatrización.
  • Durante el control prenatal se ha manifestado durante todo el embarazo que usted y su bebé gozan de buena salud.
  • Si, habiendo cumplido con todo lo anterior, su trabajo de parto comienza por sí solo justo antes o en la fecha de parto.

La necesidad de que la incisión de la cesárea anterior sea transversal y en la línea del bikini se debe a que allí se crea una cicatriz más fuerte en el útero y, como el mayor riesgo en una PVDC es que la herida se desgarre, con el corte de línea de bikini es menos probable que esto ocurra.

¿Qué factores descartan la posibilidad de un PVDC?

Existen también una serie de condiciones que descartan por sí la realización de un PVDC porque ponen en alto riesgo la vida de la madre y su bebé. Algunas de estas son:

  • La madre tiene más de 35 años.
  • La madre presenta ciertas complicaciones de salud antes o durante el embarazo, como por ejemplo hipertensión arterial, diabetes, placenta previa, enfermedades cardíacas, herpes genital, entre otras.
  • Ha tenido recientemente ciertos tipos de cirugía en su útero. 
  • Su pelvis es estrecha.
  • Hay menos de 18 meses entre su última cesárea y su embarazo actual.
  • La incisión de la cesárea no fue transversal en la línea del bikini sino vertical alta. Las incisiones verticales altas cortan de arriba abajo todo el abdomen, cortando la parte superior del útero, que es lo que se contrae con mayor fuerza durante el trabajo de parto, y esto puede provocar una ruptura o desgarro en el músculo uterino.
  • Ha tenido más de una cesárea.
  • Durante algún parto anterior presentó ruptura o desgarro del útero.
  • Presenta la misma condición que hizo necesaria su cesárea en un embarazo anterior a este embarazo. 
  • Se ha pasado su fecha de parto.
  • El embarazo es múltiple (gemelos, trillizos, etc).
  • La madre tiene sobrepeso, con un IMC superior a 30.
  • El bebé es muy grande o viene en la posición incorrecta (acostado transversalmente, de pie o de nalgas)
  • Tiene preeclampsia y esto hace que algunos de sus órganos no funcionen correctamente.
  • El hospital o lugar donde espera que se realice el parto natural no está preparado para manejar una cesárea de emergencia en caso de que la amerite por alguna complicación de último momento.

Todos estos factores o riesgos de complicaciones han hecho que, para garantizar la integridad de la madre y el niño, los médicos en su mayoría opten por el parto por cesárea en las madres que han tenido cesáreas previamente; sin embargo, en la actualidad se está promoviendo el PVDC en los casos que pueda ser viable.

¿Qué beneficios ofrece tener un PVDC?

Como todo parto vaginal, el PVDC ofrece una serie de beneficios para la mujer que empiezan desde evitar someterse a una cirugía riesgosa cuyo tiempo de recuperación es mucho mayor que el del PVDC. También, por darse de manera más natural, existe una menor pérdida de sangre y también menos riesgo de infecciones y complicaciones posteriores

¿Cuáles son los riesgos de tener un PVDC? 

Aun cuando todo el embarazo transcurra con total normalidad, la madre y el niño gocen de buena salud, y de la evaluación médica se determine que se puede realizar un PVDC, existen algunos riesgos que debes conocer.

Uno de los peores riesgos es que el útero se rompa o desgarre durante el trabajo de parto, causando sangramiento excesivo que no sea fácil de controlar y que ponga en peligro la vida de la mujer. También puede darse otros tipos de lesiones e infecciones que ameriten cuidados especiales.

Igualmente puede darse el caso de que el trabajo de parto no se de bien y necesite de una cesárea de emergencia. Por eso debe asegurarse que el sitio escogido para el parto esté en la capacidad de asumirla de ser requerido.

Un parto vaginal después de una cesárea si es posible siempre y cuando tanto la madre como el bebé tengan las condiciones que se requieren para ello; descuidar uno solo de los factores de riesgo antes mencionados puede ser fatal para ambos.

Si opta por un PVDC debe estar consciente de que a veces pueden ocurrir complicaciones que ameriten un cambio de planes y que se realice una cesárea.

Si su médico autoriza su PVDC luego de analizar sus riesgos y beneficios, debe ser flexible y estar preparada para acatar todas sus instrucciones para que el nacimiento de su bebé se dé sin contratiempos, porque al fin y al cabo lo que importa es que ambos salgan sanos y felices de este proceso.